Las características fundamentales de las personas afectadas por una enfermedad mental grave son la "falta de conciencia de enfermedad" y "su tendencia al aislamiento".
Esto genera problemas de accesibilidad a los recursos de protección social generales o específicos, es decir, el problema no es sólo disponer del recurso sino también propiciar su utilización.
Esta circunstancia se ve agravada por la presencia de otras circunstancias, tales como la pasividad, desmotivación, apatía, pérdida de capacidades funcionales y de autonomía personal, estigmatización social, familiar y personal, que contribuye a que se produzcan situaciones de infrautilización de los recursos disponibles y por tanto de protección social.
Todo ello no hace más que agravar tanto la evolución de la enfermedad como la estabilidad de la familia, provocando con ello un retroceso de la patología y un deterioro, muchas veces, irrecuperable de relación familiar.
El nivel de accesibilidad referido anteriormente tienen en el momento actual una situación añadida, en cuanto que la red de dispositivos intermedios que contemplaba la Reforma Psiquiátrica no ha sido completada, por lo que las razones fundamentales de las deficiencias en la atención a este colectivo vienen dadas fundamentalmente por la carencia de programas alternativos, no exclusivamente sanitarios, que contribuyan a la implementación de los objetivos que guiaron la Reforma Psiquiátrica , al saber, que las personas con trastornos mentales graves pueden vivir en la comunidad dentro de unos parámetros de integración aceptables.
En este sentido, ASAENES quiere contribuir, como entidad social sin ánimo de lucro, catalizadora de demandas y nuevas realidades, a mejorar las condiciones de vida de este colectivo a través de un SERVICIO de apoyo social que complementa, nunca sustituye, los ya existentes, participando con ello a la mejora de calidad de vida de las personas con trastornos mentales graves.
Objetivos generales o estratégicos Mantener a los usuarios del programa en su entorno con una calidad de vida digna y en la que exista una implicación de los mismos en su proceso de rehabilitación, fomentando su independencia y autonomía y aliviando en la medida de lo posible determinadas responsabilidades de familiares o allegados para con ellos/as.
Objetivos específicos u operativos.
- Atender las necesidades de las personas con enfermedad mental grave.
- Promover y reforzar sus habilidades sociales.
- Potenciar aspectos de autonomía personal para la convivencia tanto del individuo como de grupo familiar.
- Potenciar capacidades personales y estilos de vida saludables de las personas con enfermedad mental grave (aseo, organización de tareas domésticas, gestión del dinero, gestión del ocio y tiempo libre, etc.)
- Prevenir situaciones de soledad y aislamiento afectivo favoreciendo la participación y convivencia familiar y comunitaria.
- Prevenir los ingresos innecesarios en las instituciones de personas que, con una alternativa adecuada, puedan permanecer en su medio habitual.
- Posibilitar una atención integral a las necesidades de los destinatarios.
- Promover la coordinación con otras instituciones para conseguir los objetivos marcados.
La consecución de todos estos objetivos se establecerá en un margen a corto plazo, relativamente fácil de conseguir por parte de los usuarios para así evitar una desmotivación hacia el programa.
Metodología.
Fundamentalmente, la metodología seguida para la imposición de este plan será la presentada a continuación:
A) Detección de usuarios potenciales y recepción de demandas.
A través de los datos que conseguiremos a través de las derivaciones de los distintos dispositivos de Salud Mental y los Servicios Sociales, de la consulta de ficheros de nuestra entidad, entrevistas realizadas a usuarios o familiares y contacto telefónico y/o visitas domiciliarias.
B) Selección de los casos.
Los criterios establecidos para la inclusión en el programa se refieren a:
- Respecto a la familia: que el usuario viva solo, que sus familiares o allegados tengan dificultades para poder atender al enfermo por causas ajenas a su voluntad o inexistencia/deterioro en las relaciones.
- Respecto a su autonomía personal : que el usuario tenga dificultades para preparar o adquirir comida, vestirse, o realizar su propia higiene personal y cuidados socio-sanitarios, que tenga dificultades para salir sin apoyo o acompañante a realizar compras y gestiones (problemas de administración de dinero). En este apartado tendremos que hacer una valoración de las distintas áreas del funcionamiento psicosocial del usuario, dependiendo del apoyo social con el que cuente el beneficiario.
- Respecto a la vivienda : si está ubicada aisladamente, si su tamaño y distribución es inadecuado, si se encuentra en condiciones inadecuadas de higiene y si carece de luz eléctrica, agua caliente, aseo, cocina o calefacción requiriéndola.
- Respecto a su situación social : si el usuario no mantiene relación alguna con el entorno vecinal o social, si no utiliza los recursos sociales (bien por carencia, desconocimiento o incapacidad) y si se encuentra en situación de aislamiento social y afectivo.
- Respecto a su situación económica : se valorará que el usuario carezca de ingresos suficientes para la satisfacción de sus necesidades básicas.
C) Programa individualizado.
En esta fase se elaborará un programa personal para la persona o familia que se adecue a las prestaciones de este servicio, considerando la coordinación de los Unidades de Salud Mental Comunitaria y las Unidades de Rehabilitación de Áreas, y Servicios Sociales, en aquellos casos en que la demanda sea detectada por la misma. El contenido de dicho programa deberá incluir los objetivos antes citados, así como la especificidad de las actividades dependiendo del caso en:
- Entrevista en el domicilio: preparación de comidas, limpieza y acondicionamiento de a vivienda, cuidado de ropa, uso de electrodomésticos, compras y recados y organización y administración del hogar.
- Respecto a su autonomía: aseo, control de medicación, prevención de accidentes, uso del tiempo libre y actividades, hábitos de sueño y alimenticios, manejo de dinero y cuidado de la salud en general.
- Entrenamiento en la calle: orientación espacial, compras, uso del transporte público, ubicación de recursos, acompañamiento y entrenamiento de los recursos comunitarios en los centros de Salud Mental, escuela taller, oficina del SAE, farmacias, bancos, etc. Siempre en coordinación con profesionales de recursos comunitarios.
- Habilidades sociales: se favorecerá la puesta en marcha de las habilidades sociales respecto al inicio y mantenimiento de conversaciones, resolución de problemas, fluidez verbal y expresión gestual.
- Vinculación a centros: se llevarán a cabo tareas como el acompañamiento, se explicarán los objetivos e intervenciones, se procurará un acercamiento progresivo, un reforzamiento de asistencia y un control de faltas al programa.
- Respecto a la familia: en el caso de que exista, se le dará información, orientación y asesoramiento del plan de intervención a seguir en el programa individualizado. Del mismo modo, se realizará un enganche con estas familias para que formen parte del programa de escuelas de familias.
- Evaluación: se valorará los logros conseguidos a través de un seguimiento de las intervenciones y supervisión de tareas.
D) Coordinación con los recursos.
Se contemplará qué es lo que necesita el usuario y se valorará la posibilidad de acceder a los talleres ocupacionales y centros de ocio y tiempo libre de los que en la actualidad disponemos.
E) Movilización del entorno.
No es conveniente que la ayuda de los usuarios recaiga únicamente sobre profesionales. Con ello, resaltar la importancia del voluntariado, como elemento de apoyo, así como el de la comunidad.
F) Evaluación y seguimiento de los casos.
La monitora llevará a cabo las estrategias marcadas, dependiendo del programa de intervención planificado de forma individual para cada beneficiario/a del programa, en función de sus necesidades. Por lo tanto, el trabajo se desarrollará fundamentalmente fuera de las instalaciones de ASAENES, es decir, en la calle, en los domicilios de los/as usuarios/as, y en los centros sociosanitarios donde se realicen los acompañamientos. Se utilizarán las instalaciones de la asociación para la realización y envío de informes, las gestiones y seguimientos telefónicos, etc.
Actividades.
A. Fase de Detección y Selección de casos.
Detección de usuarios potenciales y recepción de las demandas a través de derivaciones, entrevistas, etc. Se seleccionarán los casos estableciendo criterios mínimos para la inclusión de los usuarios en el programa.
B. Fase de Intervención.
Intervención directa con los/as beneficiarios/as del programa. Se realizarán las siguientes actividades:
- Trabajar los hábitos de vida saludable:
- Fomentar la higiene personal
- Lograr la adecuada toma de la medicación prescrita,
- Realización de un menú semanal donde se incluyan toda clase de alimentos.
- Potenciar la adecuada comunicación intrafamiliar .
Trabajar las Habilidades Sociales:
- Fomentar la asertividad en la relación con los iguales.
- Realizar labores de gestión de la economía doméstica.
- Lograr involucrar de nuevo al usuario/a en las labores del hogar.
Trabajar estimulación cognitiva en el domicilio:
- Realización de ejercicios en el domicilio para estimular las capacidades cognoscitivas que pudieran verse afectadas por la enfermedad, evitando así su deterioro precoz.
- Pedir a los/as usuarios/as que tenga preparado a la monitora algún álbum de fotos para trabajar la memoria a largo plazo.
Realización de acompañamientos, tanto individuales como grupales:
- Se acompañará individualmente a los/as beneficiarios/as del programa a los lugares que requieran: visitas médicas, administración de inyectables, citas con otros recursos sociales, realización de compras, valoraciones o revisiones del grado de minusvalía, etc.
- Se realizarán salidas grupales procurando implicar al máximo número de usuarios/as del programa de acompañamiento y apoyo domiciliario, para que de esta forma se fomente su integración y normalización.
C. Fase de Seguimiento y evaluación.
Evaluación y seguimiento de casos mediante un registro personal en el que se describen los objetivos de evaluación con sus fases, indicadores e instrumentos, evaluación de entrada, de proceso y de resultado.
D. Fase de Coordinación.
Coordinación de recursos valorando lo que necesita el usuario, se mantendrán reuniones periódicas de coordinación con la trabajadora social de la USMC , la dirección técnica de ASAENES y la delegada y compañeras de la delegación correspondiente. Igualmente, se requiere una movilización del entorno resaltando la importancia del voluntariado y la comunidad como elementos de apoyo.
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